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miércoles, 10 de enero de 2018

Proyecto Emocionario


Hoy me apetece hablaros de dos libros:  Emocionario y El Arte de Emocionarte.
Ambos de Cristina Núñez Pereira y Rafael R. Valcárcel.
[Destaco que hablaré de ellos porque me gustan y los utilizo mucho en mis sesiones, en ningún caso lo hago por algún tipo de beneficio económico o similares].


Muchos sois los padres que cada día se preocupan más por que sus hijos lean y jueguen con materiales educativos para desarrollar todos los potenciales de estos desde edades tempranas.
Desde mi punto de vista, como psicóloga, considero que esto es bueno pero sin excesos y siempre y cuando el niño se divierta con ello. Es decir, no es aconsejable que los niños estén todo el tiempo única y exclusivamente con juegos denominados "educativos" y se les obligue a jugar solo con ellos. La mayoría de los juegos -cocinitas, mamás y papás, tentes, plastilina, etc.- (por muy "tontos" que nos parezcan a los adultos) son necesarios y beneficiosos para su desarrollo, así que no nos obsesionemos con un tipo de juego concreto.
No debemos caer ni en la hipoestimulación (niños que no se les estimula de ninguna manera) ni en la hiperestimulación (exceso de estímulos).

Dicho esto, paso a hablar de estos dos libros:
Son un material que se usa en consulta con niños con los que queremos mejorar su inteligencia emocional, también se usa en colegios y, por supuesto, podemos usarlo en casa.

  • En el Emocionario se trabajan 42 emociones a través de textos e ilustraciones. Podremos aprender a reconocer todas estas emociones, diferenciar unas de otras y -muy importante- comprender que nos pasa. (Muchos niños, adolescentes y adultos que llegan a consulta no saben definir que les pasa. Definir las emociones propias es el primer paso para comprender el por qué de nuestro problema).
En la página web del libro podéis encontrar fichas descargables totalmente gratuitas para trabajar cada una de las emociones y de este modo suplementar el libro.

  • Por otro lado, El Arte de Emocionarte presenta 39 emociones, aquí las emociones no se definen tan ordenadas como en el Emocionario pero se exponen textos que representan su significado, además de actividades, ilustraciones y películas con las que podemos trabajar cada emoción. Desde mi punto de vista es un libro muy bueno, del que podemos sacar muchas actividades y con el que complementar el primero.

Muchas personas usan solamente uno de los libros, por lo general el primero. A mí, me gusta combinar ambos. Destacar que dependiendo de la edad puede que uno sea más apropiado que el otro.

Con libros de este tipo podréis pasar un buen rato en familia, aprendiendo y educando en inteligencia emocional, pero... Recuerda: hagamos del aprender algo bonito. Leamos poco a poco el libro y tomémoslo como un juego, de este modo aprenderán más y mejor. Si al niño no le gusta el libro, probemos a analizarlo de otro modo o compremos otro que le atraiga más.



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jueves, 25 de junio de 2015

Separación con hijos





Los divorcios son un tema de lo más común en la sociedad actual. El separarse o divorciarse es la decisión más adecuada cuando una relación no fluye adecuadamente, pero si se tienen hijos en común se deben de tener muy presentes una serie de pautas para que esta nueva situación sea lo más llevadera posible para los pequeños:

  • En primer lugar debemos de tener claro que los niños se dan cuenta de lo que pasa a partir de una corta edad, por ello, en vez de ocultar la verdad con mentiras, lo más adecuado es contarles lo que está pasando.
  • A pesar de que hay que contarles lo que está pasando, nunca debemos de hablar de malos y buenos, de culpables e inocentes... debemos de decirles que es una decisión que los mayores han tomado de mutuo acuerdo.
  • En muchas ocasiones, los niños tienden a echarse la culpa de la situación, por lo que también es de suma importancia hablar con ellos del tema y hacerles ver que no culpables de esta situación.
  • Nunca se debe de discutir delante de los niños.
  • Tampoco se debe hablar mal del otro progenitor o de la familia extensa delante de los menores.
  • Tenemos que hacerles sentirse seguros, debemos de mostrarnos sensibles ante sus sentimientos.
  • Se tienen que mantener al máximo las rutinas de los niños, para interferir lo menos posible en sus vidas y que no les afecte tanto la separación. 
  • Si los progenitores comienzan una nueva relación debe quedar claro que "es la nueva pareja de mamá o de papá", pero nunca debemos de confundir los roles de "ser la novia/o" a ser "el nuevo padre/madre". Padre y madre solo tienen uno. 
  • La relación de los niños con las nuevas parejas debe irse consolidando poco a poco, no es bueno que estas se metan en el hogar repentinamente. El tiempo que pasan con esta nueva persona tienen que ser progresivo: de menos a más.





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martes, 26 de mayo de 2015

Síndrome del emperador


El Síndrome del Emperador es un trastorno de conducta cada vez más común en los niños/as y adolescentes de nuestra sociedad.
Debido a la actual sociedad occidental consumista e individualista cada vez más niños tienen problemas conductuales. Además, de lo permisivos que pueden llegar a ser actualmente algunos padres, ya que perseguimos una sociedad en la que no exista el sufrimiento, la frustración… (lo cual es muy peligroso, ya que sin displacer no existiría el placer).

Debido a todos estos factores, actualmente los niños exigen a los padres todo lo que les place.
En muchos casos, aunque los niños exijan, los padres son capaces de poner límites y no ceder.
En otros casos, estos límites no están bien definidos, cediendo los padres habitualmente a todos los caprichos de los niños. En estos casos, nos encontramos ante pequeños emperadores que consiguen todo lo que quieren a través de pequeñas pataletas o simples chantajes emocionales.

Debemos de alertarnos cuando los niños presenten varias de las siguientes características:
  • El niño/a tiene pataletas siempre que le decimos que no*.
  • El niño/a recurre al chantaje emocional*.
  • Siempre termina consiguiendo lo que desea*.
  • Son niños con baja tolerancia a la frustración, ya que pocas veces la han experimentado.
  • Suelen tener una baja autoestima, por ello recurren a pedir continuamente cosas a sus padres.
  • Son niños/as con pocas responsabilidades (no se les exige nada en casa. Por ejemplo: recoger la mesa, hacer la cama…).
  • No saben resolver problemas autónomamente.
  • Son niños/as que muestran muy poco sus sentimientos de apego hacia sus padres.
  • Tienen un locus de control externo, es decir, todo lo malo que les sucede lo atribuyen a causas externas.
  • Se creen el centro del mundo, parece que no piensan en los demás.
  • Se adaptan mal en el colegio.
  • Se enfurecen rápidamente.


Cabe destacar que estos trastornos tienen solución con el esfuerzo de los padres/tutores y la ayuda de un profesional (en el caso de que el trastorno esté consolidado).



* Estas tres primeras características son las esenciales para determinar que estamos ante un caso de "Síndrome de Emperador", teniendo que presentarse estas varias veces por semana. Ya que si estas características se presentan esporádicamente no serán consideradas como patología.



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jueves, 7 de mayo de 2015

Pautas para reducir las pataletas


Las pataletas son conductas habituales en los niños cuando se enfadan. Se comienzan a dar entorno a los dos años. Es importante, saber manejarlas y cortarlas, ya que si las consentimos pueden dar lugar a posteriores problemas, como por ejemplo, el síndrome del emperador (del cual hablaremos en próximas entradas).

La personalidad de cada niño es fundamental:
Podemos encontrarnos con niños que apenas tienen pataletas en la infancia o, por el contrario, encontrarnos con niños que tienen varias al día.
Cuando las pataletas no son habituales, se suelen ir corrigiendo poco a poco solas, aunque si cedemos estas irán en aumento.
En los niños que son habituales es más difícil extinguirlas. Por ello, debemos de ser más estrictos y seguir unas pautas más rígidas (a pesar de que a los papás nos cueste, nos de pena, etc.)

Pautas:

  • Cuando un niño tiene una pataleta lo fundamental es ignorarlo. Si le reñimos, le gritamos, incluso, si intentamos hablar con él, la pataleta aumentará. Los niños en estos momentos de enfado no son capaces de racionalizar lo que se les dice.
  • Nunca debemos de ceder y darle lo que desea. Si se lo damos, las rabietas cada vez serán mayores, ya que sabe que de este modo conseguirá lo que desea.
  • Cuando se tranquilice y la pataleta cese, debemos de hablar con ellos.
  • Los niños, no son capaces de seguir discursos largos. Cuando nos enrollamos contándoles cosas (pensando que así lo entenderán mejor)  pierden el hilo de la conversación y se ponen a pensar en sus cosas. Por ello, debemos de darles explicaciones cortas y concisas.
  • Les debemos de hacerles conscientes de que con las pataletas no se consigue nada. En cambio, portándose bien se consiguen muchas cosas. Podemos ponerles diferentes ejemplos ("¿Cuando haces lo deberes vamos al parque?Si" "¿Cuando eres ordenado te dejo tomar el postre que quieras?Si" "Cuando gritas te dejo jugar a la consola?No") en los que se den cuenta de que nunca consiguen nada cuando se portan mal. (Para ello, debemos primeramente cortar las pataletas con las pasos anteriores).
  • Debemos de reforzar las cosas que hagan bien. Habitualmente, tendemos a reñir o castigar a nuestros hijos cuando hacen las cosas mal. Pero, no solemos darles muestras de lo orgullosos que estamos de ellos por las cosas cotidianas que hacen bien. Por ello, es importante mostrarles afecto y decirles lo bien que hacen las cosas. De este modo, tenderán a intentar realizar las cosas adecuadamente para recibir el "premio" de sus padres (estos premios no deben de ser de tipo material, es decir, no demostrarles que lo hacen bien comprándoles regalos).







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