domingo, 18 de diciembre de 2016

¿Cómo afrontar con los niños el tema de defunciones de familiares cercanos?



La muerte es un tema que está presente en la vida de todas las personas: nos mueren seres cercanos, escuchamos noticias constantemente de gente que muere, sabemos que nosotros algún día moriremos... Pero... ¿Cómo afrontan los niños estas situaciones cuando se trata de la perdida de seres cercanos?
A muchos niños, desgraciadamente, les toca afrontar el fallecimiento de seres cercanos a cortas edades. En estas situaciones, muchos familiares se encuentran sin las estrategias apropiadas para contarles lo ocurrido a los niños.

En esta publicación me gustaría exponer algunas pautas que ayudarán a los adultos a transmitir la mala noticia, además de ayudar a los pequeños a digerir mejor la situación.

  • En primer lugar, destacar algunas afirmaciones erróneas que los adultos suelen decir a los niños para intentar hacerles sufrir menos como son "se ha ido al cielo", "se ha quedado dormido", "se ha marchado"... Cuando les decimos esto a los niños, ellos interpretan las palabras al pie de la letra, por lo que piensan que el fallecido puede volver en cualquier momento. Aunque en principio nos pueda parecer que esto es mejor para que no sufra, a la larga cuando vea que no vuelva sufrirá más. Por ello, la importancia de explicarles correctamente las cosas.
  • No debemos rehuir este tema. Tenemos que explicarles qué es la muerte en un lenguaje que comprendan y aclararles dudas.
  • Debemos de facilitarles el duelo. No debemos de mantener en secreto la muerte, debemos de decirles lo que realmente ha pasado adaptado a su lenguaje y comprensión. Que los niños pasen por un duelo es algo normal y saludable.
  • La participación en ritos funerarios como despedida. Habitualmente, intentamos apartar a los más pequeños de estas situaciones, es común dejarles en casa de amigos/familiares los días de velatorio y entierro, creyendo que no es sitio para un niño. Es cierto, que estar de continuo en el velatorio no es lo mejor para un niño pero que vaya unas horas al velatorio y que acuda al entierro es una forma de despedida y de cierre que puede ayudar a afrontar esta situación. Cabe destacar que no se les debe obligar a asistir si no quieren, debe ser voluntario y el tiempo que deseen. En casos en lo que no se despiden es conveniente que más adelante lo hagan.
  • En muchas ocasiones, los adultos nos hacemos los duros delante delante de los niños y no lloramos (si nos ven llorando es a escondidas). Esto es un error, detectan el llanto como algo negativo, que no debe hacerse ni compartirse. Los niños deben de expresar sus sentimientos, tienen que saber que llorar y expresarse es algo normal.
  • Hablar del fallecido. Muchas personas, cuando ven que el niño comienza a hablar de esta persona, intentan evadirle y cambiar de tema. Que el ser querido haya fallecido no quiere decir que ya no podamos recordarle. Es normal recordar en actividades cotidianas al fallecido, ya que probablemente muchas de las actividades que antes hacía con esta persona ahora tenga a pasar a hacerlas solo o con otros. 

Cabe destacar que estas pautas son a nivel general. Muchos aspectos dependen de la edad del niño, no es lo mismo un niño de tres años que uno de doce,  ya que el concepto de muerte es muy diferente.

Si en algún momento tienen dudas lo mejor es contactar con un especialista el cual pueda darles pautas acorde con su caso concreto.






 



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domingo, 4 de septiembre de 2016

Vuelta a la rutina


Al igual que a los adultos, a los más pequeños de la casa también les supone un gran esfuerzo volver a la rutina.
Aunque, desde mi opinión, la depresión postvacacional no existe, sí podemos notar una serie de síntomas negativos después de las vacaciones. De este modo, tanto adultos como pequeños tenemos que afrontar la vuelta a la rutina de la forma más positiva y saludable posible, para ello podemos seguir algunas sencillas pautas que nos ayudarán.

Pautas básicas a seguir con nuestros hijos para afrontar la vuelta al colegio:
  • En primer lugar lo más apropiado es ir verbalizando a nuestros hijos los nuevos cambios que se van a producir (tenemos que echarnos pronto, madrugar más, cambiar horarios...). Cabe destacar que según la edad tendremos que adaptar nuestro lenguaje a su comprensión. Se recomienda que estas verbalizaciones comiencen al menos una semana antes de la vuelta a la rutina.
  • Posteriormente, debemos de ir introduciendo cambios día a día y paulatinamente. Todos los cambios a la vez pueden producir malestar en los niños. Podemos comenzar por acostar a los niños cada vez un poco primero hasta conseguir la hora deseada para todo el curso.
  • Cuando la primera rutina ya se esté modificando iremos introduciendo otras, como por ejemplo, la hora de levantarse o los horarios de las comidas.
  • Un aspecto importante a resaltar son las horas de clase, los niños pasan de no hacer nada en todo el día (por general) a estar más de cinco horas sentados en un pupitre. Por ello, desde mi punto de vista, recomendaría poner alguna tarea breve de repaso a los niños en las semanas antes a comenzar el curso. De este modo podrán "refrescar" los conocimientos adquiridos en el curso anterior e ir adaptándose de nuevo a las horas de estudio. 
  • Así, se volverá a la "normalidad" de una forma gradual, sin cambios drásticos que produzcan malestar.
Al igual que en nuestros hijos, estas pautas también son aplicables a los adultos. Cabe destacar a nuestro favor que los adultos tenemos mayor capacidad para adaptarnos, por ello, el cambio puede ser más rápido. En nuestra contra podemos decir que los adultos tenemos más responsabilidades con la vuelta a la rutina, por lo que tendremos que ir modificando más conductas.

Espero que os sean de interés estas pequeñas pero útiles pautas.
¡Ánimo a todos con la vuelta a la rutina!

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sábado, 25 de junio de 2016

Trastorno de conducta


El trastorno de conducta está definido por el conjunto de problemas graves para controlar las emociones y comportamientos. Se constituye como un patrón persistente y repetitivo.(*)


A continuación, se exponen algunas de las características que nos pueden hacer pensar que nuestro hijo presenta este trastorno:


  • Agresión a personas y/o animales
  • Hurtos
  • Engaños o mentiras
  • Destrucción de objetos
  • Incumplimiento de normas sociales y/o familiares
  • Rasgos de emocionales negativos
  • Bajo autocontrol (ejemplo: irritabilidad, ira, inestabilidad emocional...)
  • Dureza e insensibilidad afectiva (falta de empatía, afecto superficial, ausencia de sentimiento de culpa).

En caso de tener sospechas de que nuestro hijo puede presentar este problema debemos de acudir a un profesional que pueda ratificarlo y posteriormente trabajar con el niño y la familia.

La familia es fundamental en estos casos, ya que muchas conductas de los niños suelen estar mantenidas por comportamientos inadecuados de los padres.

Algunos de estos comportamientos que mantienen el trastorno de conducta son los siguientes:
  • Reforzamiento accidental de conducta inadecuadas (ejemplo, niño pequeño que tira del pelo a su madre y esta le ríe la gracia)
  • Ausencia de reforzamiento en conductas positivas (tendemos a decir solo lo que hacen mal y no lo que hacen bien)
  • Críticas frecuentes ("eres un vago", "eres tonto", "eres malo"...)
  • Falta de afecto
  • Pocas interacciones con los hijos
  • Ceder siempre ante todas las demandas de los hijos (debemos de poner límites a las demandas de los niños para que estos aprendan que no todo lo que quieren pueden conseguirlo)





(*) Cabe destacar que a pesar de que lo denominemos Trastorno de Conducta, no debemos de caer en el etiquetamiento, es decir, esta es simplemente una forma profesional de denominar un patrón comportamental. Por ello, no debemos de pensar que nuestro hijo está "enfermo", ni hacerle consciente de esto.
El etiquetamiento solo fomenta las características negativas del niño, creyéndose este que es así realmente y perjudicando el desarrollo y cambio del mismo.


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miércoles, 30 de marzo de 2016

Parasomnias infantiles




Las parasomnias son conductas que se producen durante el sueño asociadas a la activación de los sistemas fisiológicos en momentos inapropiados. Estos problemas casi siempre se inician en la infancia y son considerados benignos, remitiendo estos espontáneamente. 

A pesar de su carácter benigno, muchos padres se preocupan por estos trastornos en el sueño de sus hijos.

A continuación redactaré los principales tipos de parasomnias y algunas pautas en relación a ellos:

  • Terrores nocturnos: 
Son bruscos despertares precedidos de gritos, llanto y terror en los que el niño no presenta  sueños.
Suelen comenzar entre los 2 o 3 años y duran en torno a 10 minutos.
Al despertar, el niño se mostrará confusión, desorientación y una vaga sensación de temor.
Los terrores nocturnos suelen desaparecer en la adolescencia.
La pauta más útil para reducirlos es la regularización de las horas de sueño (tener un horario habitual para irse a la cama y dormir, en la medida de lo posible, en el mismo lugar).

  •  Pesadillas:
Son sueños molestos que se van haciendo cada vez más angustiosos, pudiendo provocar el despertar del niño. 
Las pesadillas son una conducta habitual a lo largo de toda la vida, en concreto en la infancia y en mujeres. 
Si se producen muy habitualmente puede que exista una ansiedad detrás de estos, por lo que sería conveniente el tratamiento fóbico para disminuirlos.

  •  Sonambulismo:
Es un estado de actividad motora, en la que el niño es capaz de levantarse, caminar, vestirse...
Estos, al igual que en los terrores nocturnos, no presentan sueños.
Suelen producirse hasta la adolescencia y la duración de cada episodio suele durar entre 15 y 30  minutos.
Al contrario de lo que se suele pensar popularmente, se les puede despertar.
Lo más apropiado es despejar bien la casa  para que el niño no se haga daño, así como tener bien  regulados los horarios de sueño.

  •  Jactatio Capitis Nocturna:
Es uno de los trastornos más tempranos del sueño, suele aparecer en torno a los 8 meses  y desaparecer a los 2 años.
Se caracteriza por movimientos rítmicos del cuerpo, en concreto de la  cabeza y duran  unos 20  minutos.
Es un problema benigno el cual no está asociado con ningún trastorno concreto que desaparece con  el tiempo.
Se recomienda forrar las cunas de los bebés para que no se hagan daño.

  •  Buxismo:
Es un trastorno que se asocia a un rechinar intenso de dientes durante la noche debido a la presión  que se hacen con las mandíbulas. Es propio de la infancia pero también se da en muchos adultos. 
La principal problemática de es el dolor mandibular durante el día y la hipersensibilidad de los  dientes, además del desgaste de los mismos.
Suele asociarse a ansiedad o estrés.
La solución que se suele dar es la colocación de férulas dentales por las noches.

  • Somniloquio:
Consiste en hablar por las noches. 
Se suelen producir a lo largo de toda la vida en situaciones de estrés.
Para estas no existe ningún tipo de tratamiento ni pauta ya que no producen ninguna consecuencia  negativa.





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jueves, 10 de diciembre de 2015

Violencia de género





A pesar de que cuando hablamos de violencia de género solemos pensar en personas adultas (con un matrimonio de por medio e incluso con hijos) esta no es la realidad con la que nos encontramos en nuestro país si observamos estadísticas de diferentes estudios.
Aunque la violencia de género entre menores no es lo más habitual, las estadísticas muestran que este fenómeno está aumentando en los últimos años.

Muchas jóvenes menores de edad están sufriendo violencia de género por parte de sus parejas.
Por ello, debemos de tener presente este tipo de violencia. Conocer aspectos básicos de la violencia de género y hablar de ello con nuestros hijos es una importante medida de prevención.

Principales tipos de violencia de género:

  • Psicológica: humillaciones, desvalorización, exigencias de sumisión u obediencia por parte de la pareja son actuaciones típicas de la violencia de género psicológica.
  • Física: todo acto contra el cuerpo de la mujer, produzca o no lesiones.
  • Económica: privación del hombre hacia la mujer de recursos económicos básicos (esta se suele dar cuando se convive juntos).
  • Sexual: realización forzosa de actos sexuales sin consentimiento de la mujer.
Actualmente la violencia de género entre menores es mucho más sutil, dándose en gran medida a través de las nuevas tecnologías. Por ejemplo el control abusivo de la pareja a través del whatsapp es violencia de género.
Por ello, es fundamental la prevención y el conocimiento de los principales rasgos del comienzo de la violencia, ya que habitualmente va dándose progresivamente hasta llegar a su punto más fuerte. Cuando esta violencia está en su punto más alto, las mujeres víctimas presentan mayores dificultades para salir de esta situación a causa de la baja autoestima, problemas de autoculpabilización, etc. Debido a esto, es importantísima la detección precoz.

Indicadores psicológicos que nos pueden llevar a pensar en un posible caso de violencia de género:
  • Disminución de la autoestima
  • Insomnio o hipersomnia
  • Dificultad para tomar decisiones
  • Disminución de las relaciones sociales (ejemplo: dejar de salir con su grupo de amigas habitual)
  • Manifestaciones somáticas (ejemplo: dolores de barriga, cabeza...)
  • Mareos
  • Pérdida del apetito
  • Continua vigilancia del móvil (en casos en los que la pareja les controla a través de las redes sociales, muy habitual actualmente)
Indicadores físicos:
  • Hematomas
  • Fracturas
  • Lesiones
  • Arañazos
  • Quemaduras
  • Cortes



Si comenzamos a observar este tipo de conductas en alguna menor a raíz de una relación sentimental debemos tomar las medidas oportunas:
En primer lugar, debemos asegurarnos que estamos ante tales hechos, no podemos dar por sentado que es violencia de género, a no ser que sea un caso muy llamativo. Para ello, podemos hablar con la menor pero siempre sin presionarla (ya que para ellas es una situación muy difícil) y dándole todas las herramientas necesarias para que pueda salir de dicha situación.

Es muy importante ponerse en contacto con un profesional que nos pueda ayudar.

Existen muchas organizaciones o instituciones, como el instituto de la mujer o cruz roja, que dan toda la información y ayuda pertinente (guías de prevención, asesoramiento jurídico, teleasistencia, ayuda psicológica...).




Vídeo campaña contra la violencia de género del Ministerio de Igualdad (20 segundos):












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miércoles, 14 de octubre de 2015

Acoso Escolar

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El acoso escolar o bullying es una de las formas más habituales de maltrato entre los niños y adolescentes. Estas se producen en el colegio/instituto pero repercuten en todos los aspectos de la vida de la víctima.
Muchas veces no nos damos cuenta de que algún menor está sufriendo este tipo de maltrato hasta que sus consecuencias son muy visibles. Por ello, es fundamental la apreciación de este problema lo antes posible, sobre todo desde los colegios, los cuales deben de actuar lo antes posible. Desde mi punto de vista, debería ser obligatorio realizar talleres de prevención en las horas de tutoría.

En el momento que se detecta un caso de acoso escolar hay que intervenir tanto con los agresores como con la víctima, con cada uno de ellos se deberá trabajar unos aspectos diferentes. Además, los agresores deben de tener claro que están cometiendo un delito, por el cual podrán ser llevados a juicio (a partir de los 14 años).

Existen varios tipos de acoso escolar:
  • Físico: Acoso Directo: existe contacto físico entre la víctima y el acosador (patadas, pellizcos, tirones de pelo, tirar objetos, escupir...). Acoso indirecto: no existe el contacto descrito anterior. En este caso los acosadores recurren al hostigamiento (lo siguen, pintan su nombre, le roban...) 
  • Social: acoso en el que se persigue marginar a la víctima.
  • Verbal: es un tipo de acoso psicológico, mediante insultos y burlas. Puede ser más dañino que el físico.
  • Ciberbullying: es el más novedoso, aparece hace relativamente poco tiempo. Se realiza a través de los móviles u ordenadores. En este caso se acosa a la víctima a través de mensajes, correos, vídeos, fotos... o a través de la difusión de estos entre el resto de alumnos.

Algunos de los principales indicadores de que un niño/a está sufriendo acoso escolar son los siguientes:

  • Baja autoestima
  • Cambios en el rendimiento escolar
  • Nerviosismo al asistir al clase
  • No querer asistir a clase (ejemplo de decir que está enfermo/a)
  • Aislamiento
  • Cambios bruscos de personalidad
  • Problemas de autocontrol
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Agresividad con los seres queridos
  • Automutilaciones
  • Quejas somáticas


Si detectamos estas conductas en algún menor debemos de ponernos en contacto con personas entendidas en la materia para verificar el problema y de ser así poder frenarlo lo antes posible.


A continuación os dejo algunos recortes de titulares sobre este tema:
















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miércoles, 29 de julio de 2015

Abuso sexual en menores - Indicadores






El abuso sexual en menores es un tipo de maltrato en el cual se produce una interacción o contacto entre un menor y, generalmente, un adulto* para la obtención de estimulación sexual.

El abuso sexual puede darse de dos formas:

  • Abuso sexual sin contacto físico: no implica ningún tipo de contacto físico. Ejemplo de este es el exhibicionismo.
  • Abuso sexual con contacto físico: implica tocamientos o penetración con objetos u órganos sexuales.


La detección de  casos de abuso sexual es muy importante, por ello, debería ser obligatorio que padres, profesores, monitores... y todo tipo de personas que estén en contacto con niños tengan información sobre indicadores de esta situación.
A continuación se presentan unas pautas que nos ayudarán a ser capaces de sospechar acerca de posibles abusos:

  • Problemas nocturnos
  • Comentarios o conductas sexuales no adecuadas a la edad
  • Erotización prematura
  • Agresiones sexuales a otros niños
  • Cambios bruscos de rendimiento escolar
  • Cambios bruscos de humor
  • Sentimientos de culpa
  • Obediencia excesiva 
  • Inhibición sexual total o gran promiscuidad (en adolescentes)
  • Abuso de drogas (en adolescentes)
  • Intentos de automutilación o suicidio



Si comenzamos a observar este tipo de conductas en los niños debemos acudir a un profesional que pueda ratificar esta situación para poder detenerla y, posteriormente, denunciarla.






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(*) Aunque generalmente se dice que es la interacción entre un menor y un adulto, también se puede dar casos de menores con otros menores. Generalmente el menor abusador tiene mas edad mental que el abusado.

jueves, 25 de junio de 2015

Separación con hijos





Los divorcios son un tema de lo más común en la sociedad actual. El separarse o divorciarse es la decisión más adecuada cuando una relación no fluye adecuadamente, pero si se tienen hijos en común se deben de tener muy presentes una serie de pautas para que esta nueva situación sea lo más llevadera posible para los pequeños:

  • En primer lugar debemos de tener claro que los niños se dan cuenta de lo que pasa a partir de una corta edad, por ello, en vez de ocultar la verdad con mentiras, lo más adecuado es contarles lo que está pasando.
  • A pesar de que hay que contarles lo que está pasando, nunca debemos de hablar de malos y buenos, de culpables e inocentes... debemos de decirles que es una decisión que los mayores han tomado de mutuo acuerdo.
  • En muchas ocasiones, los niños tienden a echarse la culpa de la situación, por lo que también es de suma importancia hablar con ellos del tema y hacerles ver que no culpables de esta situación.
  • Nunca se debe de discutir delante de los niños.
  • Tampoco se debe hablar mal del otro progenitor o de la familia extensa delante de los menores.
  • Tenemos que hacerles sentirse seguros, debemos de mostrarnos sensibles ante sus sentimientos.
  • Se tienen que mantener al máximo las rutinas de los niños, para interferir lo menos posible en sus vidas y que no les afecte tanto la separación. 
  • Si los progenitores comienzan una nueva relación debe quedar claro que "es la nueva pareja de mamá o de papá", pero nunca debemos de confundir los roles de "ser la novia/o" a ser "el nuevo padre/madre". Padre y madre solo tienen uno. 
  • La relación de los niños con las nuevas parejas debe irse consolidando poco a poco, no es bueno que estas se metan en el hogar repentinamente. El tiempo que pasan con esta nueva persona tienen que ser progresivo: de menos a más.





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martes, 26 de mayo de 2015

Síndrome del emperador


El Síndrome del Emperador es un trastorno de conducta cada vez más común en los niños/as y adolescentes de nuestra sociedad.
Debido a la actual sociedad occidental consumista e individualista cada vez más niños tienen problemas conductuales. Además, de lo permisivos que pueden llegar a ser actualmente algunos padres, ya que perseguimos una sociedad en la que no exista el sufrimiento, la frustración… (lo cual es muy peligroso, ya que sin displacer no existiría el placer).

Debido a todos estos factores, actualmente los niños exigen a los padres todo lo que les place.
En muchos casos, aunque los niños exijan, los padres son capaces de poner límites y no ceder.
En otros casos, estos límites no están bien definidos, cediendo los padres habitualmente a todos los caprichos de los niños. En estos casos, nos encontramos ante pequeños emperadores que consiguen todo lo que quieren a través de pequeñas pataletas o simples chantajes emocionales.

Debemos de alertarnos cuando los niños presenten varias de las siguientes características:
  • El niño/a tiene pataletas siempre que le decimos que no*.
  • El niño/a recurre al chantaje emocional*.
  • Siempre termina consiguiendo lo que desea*.
  • Son niños con baja tolerancia a la frustración, ya que pocas veces la han experimentado.
  • Suelen tener una baja autoestima, por ello recurren a pedir continuamente cosas a sus padres.
  • Son niños/as con pocas responsabilidades (no se les exige nada en casa. Por ejemplo: recoger la mesa, hacer la cama…).
  • No saben resolver problemas autónomamente.
  • Son niños/as que muestran muy poco sus sentimientos de apego hacia sus padres.
  • Tienen un locus de control externo, es decir, todo lo malo que les sucede lo atribuyen a causas externas.
  • Se creen el centro del mundo, parece que no piensan en los demás.
  • Se adaptan mal en el colegio.
  • Se enfurecen rápidamente.


Cabe destacar que estos trastornos tienen solución con el esfuerzo de los padres/tutores y la ayuda de un profesional (en el caso de que el trastorno esté consolidado).



* Estas tres primeras características son las esenciales para determinar que estamos ante un caso de "Síndrome de Emperador", teniendo que presentarse estas varias veces por semana. Ya que si estas características se presentan esporádicamente no serán consideradas como patología.



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jueves, 7 de mayo de 2015

Pautas para reducir las pataletas


Las pataletas son conductas habituales en los niños cuando se enfadan. Se comienzan a dar entorno a los dos años. Es importante, saber manejarlas y cortarlas, ya que si las consentimos pueden dar lugar a posteriores problemas, como por ejemplo, el síndrome del emperador (del cual hablaremos en próximas entradas).

La personalidad de cada niño es fundamental:
Podemos encontrarnos con niños que apenas tienen pataletas en la infancia o, por el contrario, encontrarnos con niños que tienen varias al día.
Cuando las pataletas no son habituales, se suelen ir corrigiendo poco a poco solas, aunque si cedemos estas irán en aumento.
En los niños que son habituales es más difícil extinguirlas. Por ello, debemos de ser más estrictos y seguir unas pautas más rígidas (a pesar de que a los papás nos cueste, nos de pena, etc.)

Pautas:

  • Cuando un niño tiene una pataleta lo fundamental es ignorarlo. Si le reñimos, le gritamos, incluso, si intentamos hablar con él, la pataleta aumentará. Los niños en estos momentos de enfado no son capaces de racionalizar lo que se les dice.
  • Nunca debemos de ceder y darle lo que desea. Si se lo damos, las rabietas cada vez serán mayores, ya que sabe que de este modo conseguirá lo que desea.
  • Cuando se tranquilice y la pataleta cese, debemos de hablar con ellos.
  • Los niños, no son capaces de seguir discursos largos. Cuando nos enrollamos contándoles cosas (pensando que así lo entenderán mejor)  pierden el hilo de la conversación y se ponen a pensar en sus cosas. Por ello, debemos de darles explicaciones cortas y concisas.
  • Les debemos de hacerles conscientes de que con las pataletas no se consigue nada. En cambio, portándose bien se consiguen muchas cosas. Podemos ponerles diferentes ejemplos ("¿Cuando haces lo deberes vamos al parque?Si" "¿Cuando eres ordenado te dejo tomar el postre que quieras?Si" "Cuando gritas te dejo jugar a la consola?No") en los que se den cuenta de que nunca consiguen nada cuando se portan mal. (Para ello, debemos primeramente cortar las pataletas con las pasos anteriores).
  • Debemos de reforzar las cosas que hagan bien. Habitualmente, tendemos a reñir o castigar a nuestros hijos cuando hacen las cosas mal. Pero, no solemos darles muestras de lo orgullosos que estamos de ellos por las cosas cotidianas que hacen bien. Por ello, es importante mostrarles afecto y decirles lo bien que hacen las cosas. De este modo, tenderán a intentar realizar las cosas adecuadamente para recibir el "premio" de sus padres (estos premios no deben de ser de tipo material, es decir, no demostrarles que lo hacen bien comprándoles regalos).







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viernes, 24 de abril de 2015

Depresión Infanto-Juvenil

 

La depresión infanto-juvenil se caracteriza por un cambio persistente del compartamiento del niño que consiste en una disminución de la capacidad de disfrutar de los acontecimientos, de comunicarse con los demás. La cual se suele acompañar con cambios en el rendimiento escolar y diferentes acciones de protesta.

El comportamiento de los niños bajo una depresión, es diferente al de los adultos.

Características que los cuidadores deben de tener en cuenta para sospechar sobre una posible depresión infantil:


  • Aparición de tristeza persistente acompañada de lloriqueo y/o llanto excesivo.
  • Irritabilidad, el niño ha comenzado a irritarse cada vez más fácilmente por aspectos en los que antes no se producía irritación. 
  • Anhedonia, es decir, pérdida de placer por las actividades que le gustaban.
  • Baja autoestima.
  • Aislamiento social, no se relaciona como se relacionaba antes en los diferentes contextos (en el colegio, parque, con la familia, etc).
  • Cambios en el sueño (Ejemplos: le cuesta más que antes dormirse, se levanta muy tarde, madruga demasiado... Todo ello comparándolo con los hábitos de sueño que el niño solía tener).
  • Cambios en el apetito. No tiene ganas de comer, come en exceso, etc.
  • Hiperactividad o falta de energía. Notamos al niño mucho más agitado de lo que era o lo notamos muy apagado.
  • Quejas frecuentes de dolores, principalmente dolores de cabeza o estómago. 
  • Concentración deficitaria y deterioro en el rendimiento académico.

Cabe destacar que no se deben de cumplir todas las características anteriormente nombradas para diagnosticar de depresión infantil.
Si los padres/tutores/profesores comienzan a observar conductas de este tipo en el niño, las cuales no se producían en él anteriormente, es aconsejable acudir a un profesional.



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lunes, 23 de marzo de 2015

Tipos de Vínculos



Relacionado con los métodos de crianza nos encontramos los vínculos afectivos.

Existen principalmente cuatro tipos de apegos o vínculos, estos se deben a la relación recíproca entre padres* e hijos y a la influencia que ejerce el contexto social sobre los mismos.

Apego seguro

Apego óptimo.
Son niños que diferencias sus emociones y pueden solicitar ayuda cuando tienen problemas. Este patrón permite al niño reconocer cuando está angustiado, acudiendo en los momentos adecuados en ayuda, consuelo y apoyo.

Para desarrollar este tipo de apego se necesitan padres muy sensibles y responsivas a las llamadas del bebé, mostrándose disponibles siempre que este lo necesite.

Apego inseguro-evitativo

Son niños que se muestran muy independientes, rechazan el contacto con los padres.
Mantienen un desapego semejante al de niños que han sufrido separaciones dolorosas.

Los padres suelen ser insensibles o rechazantes a las peticiones del niño.

Apego ansioso-ambivalente

Son niños temerosos. Muestran continuas protestas cuando no ven a los padres, muestran ansiedad ante la separación y enfado. Tienen conductas ambivalentes, se acercan a los padres con deseo de mantener de contacto con ellos pero a su vez presentan irritación.

Los padres, aunque siempre responden al niño, se muestran de forma cálida en algunas ocasiones y de forma fría en otras.

Apego desorganizado-desorientado

Son los niños más inseguros.
Los niños tienen variedad de conductas confusas y contradictorias (se aproximan y al momento se separan, buscan cariño y a la vez parecen tener miedo a ese acercamiento...). Pueden estar bien y al momento comenzar a llorar, mantienen posturas rígidas y extrañas e, incluso, movimientos estereotipados (movimientos repetitivos sin aparente función comunicativa).

Los padres son una mezcla de los anteriores, a veces les atienden correctamente, otras no... Causando mucha confusión a los niños.









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*con este término quiero hacer mención a los cuidadores habituales del niño, ya sean varones o mujeres.

lunes, 16 de marzo de 2015

El peligro de las nuevas tecnologías





Hoy, saliendo un poco de la temática que quiero seguir en este blog, os voy a hablar del peligro que tienen las nuevas tecnologías ante el mal uso del mismo.
Así, debemos concienciarnos de que aunque las ventajas de estas son infinitas, los peligros ante los malos usos también son grandes.

En primer lugar, los adultos tenemos que conocer algunas cosas sobre estas para después poder prevenir a nuestros niños. Muchas personas consideran que nada puede pasar por hacerse fotos con el móvil, subirlas a Internet, crear perfiles en Facebook, Twitter, etc. pero no es así. Es mucho más fácil de lo que pensamos poder encontrar fotos o vídeos de otras personas (a pesar de tener nuestras redes sociales con la opción de "privacidad" o "perfil no público").

Lo principal cuando usamos nuevas tecnologías es tener buenos antivirus (los cuales detecten posibles hackers, virus, troyanos...), tener los perfiles de las redes sociales con la menos información posible y siempre privados, tener instaladas aplicaciones tales como Ghostery (a través de la cual podemos ver en cada momento quién nos está rastreando, pudiendo desde esta misma burbuja bloquearlos), etc.

En ocasiones, todo esto nos parece imposible, pero a través de los dos siguientes enlaces podréis ver como estamos más vigilados de la que pensamos, es lo que se denomina "Sociedad Panóptica" (https://docs.google.com/presentation/d/1OxGtYhfl8DSckzXO_L68LR97p54pgX6G2G2-vMf5Z6c/edit?usp=sharing):

- index.for.dcmi
- inurl:/view.shtml

Si ponemos cualquiera de estas dos direcciones en el navegador podemos ver diferentes páginas a través de las cuales veremos imágenes y vídeos de personas, las cuales en la mayoría de los casos no saben que las estamos viendo. En el primer enlace encontraremos fotos de móviles hackeados, por lo que las personas pueden que nunca hayan subido las fotos a Internet y no tengan la menor idea de que estas están en la red. En el segundo caso, nos encontramos con cámaras de seguridad (supuestamente privadas y que casi nadie podría ver, y que sin embargo, todos podemos ver poniendo estas pocas palabras en el buscador).

Así pues, y para finalizar, con esta pequeña entrada quiero hacerles un poco más conscientes de lo fácil que es filtrar cualquier tipo de información en Internet. Por ello, debemos de tener mucha precaución con lo que hacemos y subir, en la medida de lo posible, solamente información que nos beneficie. Respecto a los menores, debemos de tenerlos muy bien controlados y concienciados sobre los peligros de las nuevas tecnologías. Ya que si nosotros somos vulnerables a los peligros del Internet, ellos lo son aún más.

Con esto, no pretendo alarmar y que no dejemos a nuestros pequeños entrar en este nuevo mundo cibernético, pero deben hacerlo bajo nuestra vigilancia y con los conocimientos necesarios.

A continuación, les adjunto algunos recortes de periódicos interesantes:
























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martes, 10 de marzo de 2015

Métodos de crianza

Los métodos de crianza constituyen un elemento clave en la socialización de los niños.

Desde hace mucho tiempo se realizan estudios para mostrar como se comportan las personas a lo largo de su vida según la crianza que han tenido en la infancia.

Podemos resaltar principalmente tres tipos de crianza:

Estilo autoritario
Son padres que consideran que los niños deben de hacer todo correctamente, recurriendo al castigo frecuentemente cuando estos hacen las cosas mal. No suelen tener en cuenta la opinión de los niños. Son padres rígidos, estrictos y coercitivos.
Estos niños suelen tener problemas de inferioridad, exigiéndose mucho a sí mismos. Actúan pensando en el qué dirán, mas que en sus propios intereses.

Estilo democrático
En este caso, nos encontramos con padres que opinan que los niños tienen que aprender a través del juego y saben que los niños deben cometer errores para aprender de los mismos. No consideran que el castigo sea la mejor opción. Son padres que saben cuando el niño necesita un abrazo, mimos o una simple sonrisa, pero también saben cuando necesitan una reprimenda.
Este estilo es el idóneo para un buen desarrollo psicológico de los niños.

Estilo permisivo

En este caso, nos encontramos ante padres inseguros, los cuales quieren ser tan buenos que nunca riñen, castigan, no quieren que sus hijos sufran por nada... dejando a los pequeños hacer lo que desean y dándoselo todo a la mano.
Este tipo de crianza es muy peligrosa. Nos encontramos ante niños caprichosos, que lo quieren todo, que no saben afrontar nada solos, los cuales suelen tener problemas de conducta.
En este grupo nos encontramos a los típicos adolescentes que salen en el famoso programa "Hermano Mayor".


Tenemos que tener muy presente que nadie es mejor padre por dar más, ni tampoco por dar menos. La clave está en un estilo de crianza democrático en el que sepamos combinar la afectividad con las normas básicas de convivencia.




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Correo: cidonpsyche@gmail.com


martes, 3 de marzo de 2015

Conceptos Básicos (Introducción).





Entendemos a la infancia como el conjunto de niños, niñas y adolescentes menores de 18 años que viven en nuestro planeta independientemente de su sexo, raza, cultura o religión.
Este colectivo es, en general, muy vulnerable, ya que no son personas capaces de vivir y asumir los problemas de la vida autónomamente, lo cual irán aprendiendo a lo largo de ese ciclo.

Hasta hace poco no se consideraba a la infancia como un colectivo vulnerable, sino que eran “pequeños adultos” sin derechos pero con deberes. De este modo, no se les tenía en cuenta para tomar muchas decisiones, pero sí se les tenía en cuenta para, por ejemplo, trabajar. 
Las cosas han cambiado y actualmente la infancia es un colectivo al que se le presta mucha atención,
lo cual es muy importante.
El correcto cuidado, educación, apego… que se les trasmite desde el nacimientos son claves para el correcto desarrollo como personas “sanas”, psicológicamente hablando.

Respecto a la familia, es el pilar fundamental de este correcto desarrollo de nuestros pequeños. Por ello, vamos a centrarnos mucho en esto a lo largo de diferentes post.
Cabe destacar, y por eso, la foto con la que se encabeza esta entrada, que la forma de crianza no se basa en un círculo familiar compuesto por padre-madre-hijo/a/s. La familia puede estar compuesta por dos madres, dos padres, ser monoparental, etc.
Lo que realmente hace que la crianza sea lo más correcta posible, no son los estereotipos de la "familia clásica", sino el comportamiento que los cuidadores (padre, madre, abuelo…) tienen con los niños.

Para finalizar, ha de destacarse, que no únicamente todo depende de la familia, también es muy importante el colegio y los amigos.


A lo largo de próximas publicaciones iremos centrándonos en los diferentes aspectos que hoy hemos nombrado, viendo aspectos positivos y negativos y haciendo referencia a alternativas de crianza cuando, por ejemplo, un pequeño no dispone de una familia que se pueda hacer cargo de él.


Un saludo,
Irene.


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lunes, 2 de marzo de 2015

¡Comenzamos!





Buenas tardes,
mi nombre es Irene,
soy una joven Psicóloga graduada en la Universidad de Oviedo.

A partir de hoy pongo en marcha este blog en el que compartiré con todos ustedes noticias y curiosidad sobre psicología.
Mi rama predilecta dentro de esta es la psicología social en familia e infancia, por tanto, será sobre lo que mayoritariamente publique.

Espero que las diferentes entradas sirvan para reflexionar, conversar, debatir y, sobre todo, tomar conciencia de la importancia de este colectivo.

"En la primera infancia, se pueden sentar las bases de la pobreza o la riqueza, la laboriosidad o la pereza, del bien o del mal, según los hábitos que se le inculquen al niño. Impártansele los hábitos idóneos y su vida futura estará asegurada".
Lydia Sigourney.



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También podéis escribirme en: cidonpsyche@gmail.com


Un saludo,
Irene.